En 1840, schonbein le dio el nombre de ozono que significa olor.
Este gas es de color ligeramente azul de fácil descomposición
que posee un olor característico; es una forma inestable del oxígeno,
mientras el oxígeno tiene dos átomos en cada molécula (O2), el
ozono tiene tres (O3). Es considerado el mayor oxidante natural
conocido, de ahí su gran poder esterilizante, bactericida, germicida
y desodorante. La presencia del ozono es conocida por ser una
capa (la ozonósfera), que rodea la tierra y permite absorber la
mayor parte de las radiaciones de onda corta provenientes de la
luz solar, evitando de esta forma la destrucción de la vida de
la tierra. Se produce de manera natural en las altas capas de
la atmósfera mediante la acción de los rayos ultravioletas sobre
el oxígeno atmosférico, formando la llamada ozonósfera o capa
de ozono, cuya misión es precisamente filtrar, absorber y reflejar
la radiación ultravioleta procedente del sol. Desde finales del
siglo XIX, se vienen estudiando las propiedades desinfectantes
y antisópticas de este gas, y desde entonces se viene utilizando
con gran eficacia en el tratamiento de aguas de abastecimiento
público, aguas residuales, y en tratamientos ambientales. Su generación
artificial se realiza mediante la activación del oxígeno del aire
por descargas eléctricas de alto voltaje. Esta energía eléctrica
rompe la molécula de oxígeno, recombinando sus átomos para formar
ozono.
El ozono en la medicina tiene distintas y variadas aplicaciones,
algunas de ellas son: desinfección y desodorización
del aire, quirófanos, salas de prematuros, sistema de esterilización
para diálisis por ozono (hemodiálisis), heridas infectadas tratamientos
de piel, etc...
Sus propiedades áltamente oxidantes y su capacidad para
romper moléculas con doble enlace y anillos aromáticos mediante
el mecanismo denominado ozonólisis, hacen que el ozono tenga tantas
aplicaciones como se le atribuyen hoy día.
Desde finales del siglo pasado se viene utilizando el ozono como
sustituto del cloro y otros desinfectantes por oxidación. Las
ventajas son mayor rapidez de acción, con lo cual los tiempos
de contacto disminuyen y los depósitos de almacenamiento pueden
ser más pequeños. Con el uso del ozono, desaparecen los productos
residuales de una cloración, (trihalometanos, clorofenoles, etc.)
Que son cancerígenos y que poco a poco llevarán a que se prohíba
el uso del cloro y algunos de sus componentes en la fase de desinfección
de los tratamientos de agua, tal como ha dispuesto ya la agencia
de protección del medio ambiente en Estados Unidos, desde hace
varios años.
Accion microbicida
Es quizás la propiedad más importante
del ozono y por la que más aplicaciones se le atribuyen. El concepto
microbio, como es sabido, es muy amplio. En principio, microbio
es toda forma de vida que no puede ser vista por el ojo humano,
y que se requiere el uso del microscopio para ser observado. Estos
seres vivos permanecen muchas veces sobre todo tipo de superficies,
en todo tipo de fluidos, o bien flotan en el aire asociados a
pequeñas motas de polvo, minúsculas gotas de agua en suspensión
de todo tipo de enfermedades contagiosas, especialmente en sitios
cerrados donde haya gran número de personas, y el aire se renueve
muy lentamente. El control de algunos de estos microorganismos,
llamados patógenos por su capacidad de provocar enfermedades contagiosas,
ha sido una gran preocupación del hombre desde el momento en que
fueron descubiertos. Cientos de métodos y de sustancias químicas
han sido elaborados y utilizados con este fin, proporcionando
resultados en mayor o menor medida positivos e intentando disminuir
la cantidad de estos patógenos, en términos como desinfección,
higienización, asepsia, antisepsia. El ozono, debido a sus propiedades
oxidantes, puede ser considerado como uno de los agentes microbicidas
más rápido y eficaz que se conoce. Su acción poseé un amplio
espectro que engloba la eliminación de: